Los rescates a las aerolíneas tradicionales amenazan con frenar los avances hacia una aviación más verde.

04 de Agosto 2020

Los rescates a las aerolíneas tradicionales amenazan con detener los avances hacia una aviación más verde, según ha publicado The Economist en un editorial.

“Si la industria está en alta congelación, eso ralentizará el desarrollo de aviones limpios”. Así de claro es el semanario económico, para el que es clave que disminuya la influencia de las antiguas aerolíneas.

La revista recuerda que, tras el 11-S, la última gran crisis del sector, aerolíneas como easyJet y Ryanair encontraron un hueco para expandirse y que, de la misma manera, las low cost ahora podrían ser quienes lideren el necesario cambio hacia una aviación más limpia si no se les impide desde el ámbito gubernamental.

Este año se esperaba que 5.000 millones de personas cruzasen los cielos, pero parece que finalmente serán solo la mitad, aunque esas previsiones están sujetas a la incertidumbre ligada a los rebrotes.

Así, Reino Unido ha impuesto una cuarentena de 14 días a los viajeros procedentes de España en la última gran vuelta atrás a las restricciones de hace unos meses cuando ya parecía que la apertura era la norma y este mismo domingo la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) ha apuntado que no espera que el tráfico aéreo recupere los niveles de 2019 hasta 2024.

“Cuando [el tráfico de pasajeros] rebote, las prioridades deberían ser colocar a la industria en una posición financiera más sólida y convertir volar en algo menos contaminante. Para ambos objetivos, el camino es el mismo: reducir el control de los operadores históricos”.

De esta manera, The Economist carga contra los rescates que las aerolíneas tradicionales están recibiendo para sobrevivir a la crisis porque cree que van a ser enormemente perjudiciales en este sentido.

Para la revista, aunque los rescates están ligados a algunas medidas “verdes” en una señal de que los tiempos están cambiando, sobre todo preservarán la posición actual de aerolíneas como Lufthansa y Air France-KLM.

“Solo 30 aerolíneas eran rentables antes de la crisis, los rescates continuarán manteniendo vivas a operadoras en quiebra”, recuerda.

“Estos esfuerzos para mantener a las aerolíneas tradicionales volando amenazan con impedir la expansión de operadores más atrevidos. Las exenciones a los slots (derechos de vuelo) de los aeropuertos dificultarán aún más nuevas entradas”, reafirma.

Además, recalca que la pandemia ha llegado en un momento en que las aerolíneas habían empezado a preocuparse por sus emisiones, como respuesta a que los usuarios son más conscientes de cuánto contamina volar y cuánto contribuye a acelerar el cambio climático. Una concienciación que ahora podría verse arruinada por este parón.

En ese sentido, se pregunta cómo una industria cuyas finanzas están destrozadas puede llevar a cabo las enormes inversiones y los avances tecnológicos necesarios para alcanzar los vuelos de cero emisiones.

Airbus tiene como objetivo desarrollar un avión limpio para 2034, ya sea utilizando carburantes renovables, electricidad o hidrógeno, pero los gigantes del sector aeroespacial necesitan asegurarse de que tendrán mercado para invertir en él.

Por eso, “un dinámico sector de las aerolíneas que busque nuevas vías para crecer necesitaría nuevos aviones animará a Airbus y Boeing a hacer más limpios los vuelos. De lo contrario, “se retrasará a la industria, mimando a la vieja guardia, lo que hará más daño al planeta”, concluye.

Por Alba Asenjo – Business Insider

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